En las últimas décadas el estilo de vida se modificó
bruscamente. El incremento del ritmo cotidiano y las horas de trabajo,
las prácticas deportivas exageradas, el nivel de exigencia
de la vida diaria y la mala alimentación son factores que influyen
negativamente sobre la calidad de vida.
Nuestro cuerpo es una
maquinaria donde el alimento cumple un
rol fundamental, siendo el suministro que proveemos a nuestro organismo
para que funcione correctamente.
La ciencia de la nutrición nos
enseña que una alimentación óptima nos permite crecer, mantener
y reparar nuestro cuerpo, mejorar el rendimiento físico y mental
conservando un favorable estado de salud.
Cómo logramos una alimentación
saludable?
El secreto de una buena alimentación radica en la cantidad, calidad
y variedad de nutrientes acorde a diversos factores tales como:
edad, sexo, tipo de actividad y necesidades adecuadas para cada
individuo.

Cómo debe ser un plan de alimentación saludable?
Un plan de alimentación debe ser personalizado acorde al estado
de salud, teniendo en cuenta gustos, hábitos, horarios y actividad
del individuo, buscando objetivos reales y fáciles de alcanzar.
El principal riesgo de muchas dietas que se promueven como mágicas
en el tratamiento del sobrepeso, reside en una inadecuada perdida
de peso, consecuencia de una reducción exagerada de calorías o bien
del desequilibrio orgánico que se origina al emplear alimentos en
cantidad y calidad insuficientes.
Una buena dieta hipocalórica es aquella que maximiza
la pérdida de masa grasa
minimizando la pérdida de masa
magra, minerales, electrolitos y líquidos en general,
haciendo hincapié en la modificación de hábitos alimentarios.
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